En un procedimiento de incapacidad permanente, el juez no decide solo con diagnósticos. Decide con lo que esos diagnósticos suponen para el trabajo.
Ahí es donde el perito médico marca la diferencia:
🔹 **Analiza el historial clínico completo**, no solo el último informe.
🔹 **Relaciona las limitaciones funcionales con las tareas reales del puesto**.
🔹 **Traduce la medicina a lenguaje jurídico**: conclusiones claras, razonadas y defendibles.
🔹 **Detecta lagunas o incoherencias** en la documentación médica.
🔹 **Defiende el informe** en el juicio si es necesario.
Un buen informe pericial no es un resumen de la historia clínica. Es el puente entre lo que dice la medicina y lo que necesita el tribunal para decidir.
